miércoles, 12 de agosto de 2009

Rara historia de unos ojos tristes...

11.45 de la noche, terminal de autobuses de algún lugar de la Riviera Maya.
Estaba ella sentada con su mochila a un lado, celular al oído, cabello negro, nariz perfilada, pants azul abultado y blusa negra de tirantes, delgada y pies metidos en un par de tenis en color blanco. Sinceramente una chica muy hermosa y de labios delgados y unos hombros por demás sensuales…
Un par de cosas te han dejado perplejo: Está llorando, su ojos son rojos y su mirada es triste; un moretón en el rostro, justo debajo del ojo izquierdo y de mirada de decepción terminan de coronar esta escena poco común.
Miras que habla por teléfono y puedes leer en sus labios que está decepcionada del amor, su acento no es de tu región; empiezas a crear una historia en tu mente, tu cerebro no deja de trabajar y buscas cabos donde no existen pues no la conoces.
La llamada de aviso para que el autobús que partirá rumbo a tu ciudad de origen no se hace esperar. Aquella chica de cabello negro y ondulado se dirige a buscar sus maletas y sus accesorios y descubres que es malabarista y le gusta patinar, los extremos de aquella vara huelen a gasolina: “juega con fuego”. Te ha llamado la atención, no puedes dejar de verla y de sentir empatía por ella pues detestas con todo tu ser que una mujer sufra, sobre todo cuando concluyes que su ahora ex novio fue el causante de todo ese dolor.
¿Qué pasa por tu mente? Estuvo en aquel lugar de la Riviera Maya con su novio, él en un ataque de ira/borrachera/celos la golpeó y ella decidió irse rumbo a la ciudad blanca, tiene el dinero, tiene los recursos y decidió alejarse de ese sufrimiento que bien sabe que la va a seguir hasta que el tiempo decida.
Tal vez vino a vacacionar sola, es raro ver a una chica sola, a la media noche… ¡pero hay de todo en este mundo! Tal vez en estas vacaciones, en este descanso, lejos de su ciudad de procedencia aquél estúpido que se atrevió a hacerla llorar se ligó a otra, o se a costó con otra o simple y sencillamente se enojó por celos.
Ahora ¿qué pasa por su mente? Escuchaste dos cosas: “no te preocupes, estoy bien”; “estoy muy decepcionada del amor”. Banal y tal vez suficiente premisa para poder adentrarte en la mente de esta chica, sufre, le duele, tanto el moretón como lo que le hicieron (tal vez eventos independientes, tal vez eventos juntos. No quiere hablar pero le urge gritar, esa decepción del amor es sentimiento de derrota, un ataque a su egoísmo: la lastimaron, y no quiere que le vuelva a pasar.
Pero ese sentimiento es poderoso, misterioso y muchas veces hace aparición en el momento más adverso, ella no lo piensa así, de nuevo, le pegaron en el rostro y en su ser y eso es muy difícil de borrar.
¡Cómo vuela el pensamiento!, una noche haciendo malabares los dos (ella y él) se sonríen el uno a la otra y una pregunta de él a la que ella contesta negativamente lo llevan a enfurecerse, demasiado alcohol en la sangre y demasiada inconsciencia en el cerebro, la golpea, ella llora, en la arena se encuentra aquella chica que estás viendo ya a unos cuantos asientos del autobús. Se pelean, él reacciona, ella no quiere escuchar nada, toma sus cosas y parte rumbo al hotel, toma sus cosas, empaca todo como pueda.
El celular ya está en su oreja, las lagrimas han aparecido desde hace una media hora y no aparentan desaparecer pronto, toma un taxi… llega a la central de autobuses y se siente a platicar con su amiga seguramente mientras hojea una revista que recién compró.
Llegas y la ves, captas sus rasgos, su mirada e internalizas la situación que estás viendo… sacas conclusiones y tal vez tengas razón… No, no es ganas de saber de su vida, es ganas de tratar de sacarle a esta chica una sincera sonrisa, por su bien y por el tuyo, no te gusta ver sufrir a una mujer.
¿Le preguntas?
Amiga de la cual ignoro el nombre o tal vez ya me lo sepa, todo saldrá bien, somos jóvenes en la inmensidad de los años del mundo y una gran porción de esa inmensidad nos espera, no desistas.

Por alguna razón, me recordó esta canción

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